“Nos reímos de la moda de ayer, pero nos emocionamos con la de antes de ayer cuando está en vía de convertirse en la de mañana” – Marlene Dietrich 

Tal vez que sea algo tan rutinario hace que no nos demos cuenta de que la moda siempre está presente en nuestro día a día y de que transmite mucho acerca de nosotros. Las pieles fueron usadas por primera vez por el ser humano con el fin de protegerse del frío, y aunque actualmente la protección también es la razón fundamental de su uso, su función va más allá: tu forma de vestir denota la pertenencia a un grupo, y también seguridad, comodidad, rebeldía… El término moda puede adoptar un carácter muy distinto dependiendo de quién lo pronuncie. Milán, Londres, Nueva York y París son indiscutiblemente las cuatro grandes ciudades clásicas de la moda. Esta última forma parte de su encanto y es de sus fuentes de inversión y producción. A estas ciudades, con el tiempo, no solo el dinero les ha proporcionado este prestigio: su aportación a la evolución del mundo textil ha sido la que les ha posicionado en la cúspide

Quiosco de revistas de moda antiguas. (PIXABAY)

Comienzos 

Tras el uso de las pieles como fuente principal de recursos, en Egipto se comienzan a confeccionar, principalmente con lino, prendas más elaboradas, como el shenti o el calasiris, que se adaptan a la figura del cuerpo. Ya durante el Imperio Nuevo egipcio se empiezan a mostrar las diferencias entre clases y la posición social a través de la ropa y los colores. Otras civilizaciones como Mesopotamia, Grecia o Roma también adoptan variaciones de las túnicas empleando lino, algodón, lana, seda y otros materiales. Aunque fue durante la Edad Media cuando se desarrolló la técnica de coser ropa gracias a los pueblos germánicos, el término moda no llegará hasta el Renacimiento, etapa en la cual aparecen los primeros profesionales de la costura y en la que predominan prendas como el jubón o el corsé. Los principales focos de la moda europea son Italia y más tarde, en el siglo XVII, Francia, durante el reinado del rey Luis XIV. En los siguientes siglos aparecen cambios significativos como el frac o las faldas de vuelo y la patente de la máquina de coser, que supone un gran avance, ya que antes el proceso era realizado a mano.

Indumentaria a lo largo de la historia. (WIKIMEDIA COMMONS)

Moda contemporánea 

Es en el siglo XX cuando más cambios sufre la industria de la moda, especialmente para las mujeres, que dejan a un lado la incomodidad del corsé y buscan prendas más funcionales que marcarán la indumentaria de cada época. Tras la Segunda Guerra Mundial, triunfa el bikini; en los sesenta, la minifalda, y en los ochenta, los leggings. Estados Unidos es entonces uno de los grandes líderes del mercado con un estilo juvenil y urbano. ¿Os suenan los pantalones vaqueros? Muchos grupos sociales adoptan características distintivas en su forma de vestir para liberarse y diferenciarse de otros, pero que nunca paran de crear estereotipos. 

Pantalones vaqueros. (PIXABAY)

Esta revolución también deriva en nuevas estrategias: los iconos de la época son los encargados de crear prestigio entre las marcas a través de las revistas. Nace también lo que se conoce como prêt-à-porter: la producción en cadena bajo un mismo patrón. Esta se adopta también en las firmas de lujo, donde se va perdiendo la confección a medida y se promueve el consumo de la fast fashion, es decir, de ropa más accesible para todos los bolsillos y que presenta una cierta homogeneidad. Pero, ¿con qué consecuencias? Zara, Primark, H&M o las propias redes sociales son un claro ejemplo de cómo se puede crear una tendencia para más tarde sustituirla por una nueva, que generará más ingresos. A pesar de todo, Chanel, Balenciaga o Dior, no dejan de ensombrecerse por este tipo de consumo. Las grandes firmas tienen sus propios escenarios prestigiosos de promoción como pueden ser revistas, desfiles o la Semana de la Moda que tiene lugar en las capitales cosmopolitas.

A pesar de la extensa historia de la industria textil, la moda se renueva en base a lo anterior, se inspira y se adapta, siendo un reflejo de la realidad. Si no innova, muere. 

Desfile de Christian Dior. GLORIFE SIMON (PIXABAY)