Una guía para patos mareados que desean dejar de entorpecer su vida sexual (y para sus parejas)

Los sujetadores se te resisten, no sabes quitarte los pantalones sin parecer Peter La Anguila y cuando crees que por fin estás siendo sexy te das cuenta de que tu ropa interior está agujereada, y no de la forma más atractiva.

La gran mayoría de las películas nos muestran una de las muchas mentiras sobre el sexo: que es algo fluido, perfectamente sincronizado. Por suerte, esto se está dejando atrás, dando lugar en los filmes a momentos sexuales incómodos y patotosos que representan personajes como Eric Forman en That 70’s Show o el protagonista de la película About time (2013). Pero que no os engañen esas pelis: no tienes que ser delgado, largiducho y tirando a pelirrojo para ser torpe. Todo el mundo ha sido torpe en el sexo alguna vez. En algo sí tiene razón la película About time y es que la práctica consigue pulir esa torpeza.

¿La cura para todo? Tiempo y no tomárselo demasiado en serio. Es más difícil reírse y quitar hierro al asunto si estás con alguien con quien no tienes tanta experiencia y a lo que se suman los nervios y las ganas de impresionar, pero lo más probable es que a los dos os venga de lujo una carcajada para destensar y amoldaros mejor.

Ian y Becky en Utopia (FILMIN)

Sé egoísta

Partiendo de que tengas claro que estás teniendo sexo con otra(s) persona(s) y que debes tener una actitud más entregada que cuando te puedes dedicar a fondo contigo, la reciprocidad y las ganas de gustar no deben hacer que dejes de lado tus gustos y preferencias: tu pareja no es la única que se lo tiene que pasar bien. Dile lo que te gusta y cómo te gusta, para lo que previamente ayuda que te hayas explorado lo suficiente para saberlo, pero déjate llevar también: no es lo mismo el sexo de uno que de dos.

No te apresures

Una de las razones de la torpeza puede ser no estar realmente en el momento. No te agobies. Date tiempo para ver qué te está gustando, no creas que tardas demasiado. El sexo no siempre dura los 12 minutos de un vídeo porno (y, ya puestos, el sexo de verdad tiene poco que ver con ese).

Si tu pareja es torpe

A veces cuesta hacerse a la idea de que lo que pides en la cama no es tan fácil de realizarse, por mucho que a ti te salga perfectamente en solitario. Del mismo modo que no entenderías que tu pareja fuera por ahí chocándose contra todos los picos y puertas, te costará entender que su torpeza no es algo que pueda controlar. Tómatelo con humor y paciencia. Al contrario que la torpeza física cotidiana, la sexual está más relacionada con la timidez y la vergüenza, así como la falta de experiencia. Lo más probable es que el pato que tienes por pareja esté haciéndolo lo mejor que puede. Ten fe que a la quinta aprenderá a desabrocharte el sujetador o quitarte el cinturón en menos de cinco segundos. Y, si te impacientas, enséñale cómo se hace.

Disfruta de la torpeza

Tanto si eres tú el pato como si lo es tu pareja, o lo sois los dos, tened en cuenta que nunca vais a ser más torpes que ahora. Disfrutad de las pausas dubitativas y de los trompicones. Tal y como pasa con el primer beso, con un poco de práctica ya resulta casi imposible volver a ser torpe. No lo apresuréis tanto que podáis echar de menos esa inocente torpeza.

Un pato intentando aprender a volar (WILDTONES)