Si eres de los que piensan que ir al teatro es un lujo que no muchos pueden permitirse, sigue leyendo y prepárate para cambiar de opinión

Los precios del teatro, a veces desorbitantes para la economía de un ciudadano medio, hacen de este arte un capricho que no todo el mundo puede permitirse. Pero no siempre es así, ya que existen numerosas opciones para no arruinarte en el intento de disfrutar de esta gran disciplina que es el teatro (y en este artículo te desvelaremos varias).

1. Ir entre semana

Este truco suele ser aplicable también a museos, cines, exposiciones y una gran cantidad de eventos. En comparación con los fines de semana y festivos, la asistencia a obras de teatro durante días de diario es mucho más escasa. Es por eso que, con la finalidad de atraer al público en días menos atractivos, numerosos teatros ofertan sus entradas a precios más bajos entre diario.

Otro factor a tener en cuenta son los días del espectador. Este fenómeno más conocido en los cines también tiene lugar en el ámbito teatral, como sucede todos los miércoles en el Centro Dramático Nacional.

La clave está en investigar dentro de las páginas web de cada teatro para poder enterarte de todos los descuentos que ofrecen. Por ejemplo, en el ya mencionado Centro Dramático Nacional también existe el llamado “Minuto Joven”, donde (si no superas los 30 años, lo sentimos) puedes obtener un 75% de descuento si compras la entrada en la taquilla los 30 minutos previos al comienzo de la función.

2. Elegir los sitios de “poca visibilidad”

Muchas veces, la diferencia entre el precio de un asiento en el patio de butacas y uno en un palco lateral puede ser enorme. Está claro que no es lo mismo ver una obra desde la fila cuatro que verla desde la fila dieciséis, pero si el precio de la primera dobla el precio de la segunda, puede que sea el momento de ordenar prioridades.

La experiencia aquí se vuelve a favor o en contra del espectador. Si te conoces un teatro en el que las butacas de “poca visibilidad” están simplemente un poco más alejadas o en un palco más alto, adelante con tu compra. Eso sí, cuidado con aquellas localizaciones en las que una columna tiene más protagonismo en tu campo visual que la propia actriz protagonista.

3. Suscribirte a las newsletters

Este truco es esencial para estar bien informado. Si eres de los que no se suscribe a nada para evitar tener el correo hasta arriba de spam, siento decirte que te estás perdiendo un mundo. Gracias a la newsletter de un teatro o sala de espectáculos puedes recibir información sobre próximas funciones a precios mucho más económicos de lo que te podrías encontrar en taquilla. Dependiendo del tamaño de la sala a la que te suscribas, estos espectáculos pueden ser incluso gratuitos: la clave es tener toda la información en la palma de tu mano.

4. JOBO

Por desgracia, aquellos que se encuentren entre los 27 y los 65 años apenas pueden beneficiarse de ningún descuento en base a su edad. Si este es tu caso, puedes saltarte este apartado (lo sentimos de nuevo), ya que JOBO solo beneficia menores de 27 años. El Joven bono cultural de Madrid (JOBO) es uno de los ejemplos de bonos que puedes sacar para disfrutar del teatro, del cine, de conciertos y de un largo etcétera de eventos culturales de manera gratuita.

Este tipo de bonos se pueden encontrar en diferentes ciudades, no solo en la capital. El acceso gratuito a espacios culturales municipales es una muy buena iniciativa para promover la cultura entre los jóvenes. Hay ocasiones en las que la asistencia a este tipo de eventos puede ser valorada positivamente en el ámbito académico, ya que los profesores pueden considerarlas como actividades opcionales para poder subir nota. Aunque esto depende de cada centro y de los acuerdos establecidos, por supuesto.

Cartel promocional de JOBO. (MADRIDCULTURA.ES)

5. El tamaño NO importa

No solo existen grandes teatros con enormes puestas en escena y prestigiosas compañías. Como puedes leer en este artículo de nuestra revista, se puede encontrar una gran oferta de escuelas de teatro alternativas dispuestas a apostar por el arte y por la formación de estudiantes. Aquí los precios pueden variar, ser más caros, más ecónomicos o incluso gratuitos, pero la pasión por el teatro es la misma.

La Encina Teatro en un ensayo. (DIEGO SIMÓN)

Además, no solo hay teatro en Madrid. Pese a la importancia que parece darle este artículo a la capital, no es ni de lejos el único sitio en el que poder disfrutar de obras de gran calidad. Te invitamos a descubrir la oferta de teatro y otras disciplinas dentro de tu propia ciudad, donde podrás aprender, disfrutar y apoyar a artistas locales.

Y como te habremos puesto los dientes largos en momentos en los que salir de casa no es una opción, te compartimos varias opciones como Teatroteca y Abonoteatro, que han puesto a la disposición del público diferentes obras de teatro para poder ver desde casa de manera gratuita.