¿Recuerdas la última vez que una imagen te sorprendió o te hizo reflexionar?

Desde la generalización del uso de Internet y las redes sociales, la inmensa cantidad de información e imágenes que llegan a nuestros aparatos electrónicos hacen muy difícil que nos paremos a reflexionar, interiorizar o, sobre todo, disfrutar del contenido. Por ello, me parece justo dedicar unas líneas a cinco artistas que invierten su tiempo en capturar fotografías con el objetivo de que nosotros, como espectadores, abramos los ojos para descubrir secretos del mundo que nos rodea y crecer como individuos responsables con consciencia colectiva.

Las ruinas de James Kerwin

Desde 2013, el británico James dejó a un lado la fotografía de bodas y eventos con el objetivo de volcarse en su pasión: viajar. Visita rincones insólitos de Europa y alrededores para capturar, en una labor cercana al fotoperiodismo, edificios, lugares y reliquias en ruinas o abandonadas. La dificultad de su trabajo requiere una investigación previa para ubicar espacios arquitectónicos tan asombrosos como iglesias o teatros en desuso y hogares de África inundados por la arena y el olvido. Además, la profesionalidad, la técnica y el talento de James permiten que sus resultados impacten aún más al espectador.

Captura del perfil de Instagram de James Kerwin. (james.kerwin)

La arquitectura de Andre Gonçalves

Andre es otro enamorado de los viajes, la naturaleza y la arquitectura, pero su fotografía muestra una cara mucho más viva que la de James. En este caso, el trabajo del portugués presta especial atención a los detalles, las puertas y las ventanas de todos los lugares que visita para extraer la parte más cotidiana del ser humano. Andre explora países de Europa, África, América del Norte… Y gracias a sus collages, podemos analizar la situación socioeconómica de la ciudad, su antigüedad o sus preferencias arquitectónicas, como el ladrillo oscuro de Londres o la piedra de Monsanto en Portugal.

Captura del perfil de Instagram de Andre Goncalves. (andrevicentegoncalves)

La oscuridad de Carla Akiko

Carla es una fotógrafa española que nada tiene que ver con los dos profesionales anteriores. Con 23 años y una capacidad de edición y montaje asombrosa, realiza autorretratos creativos eminentemente oscuros, sombríos y, muchas veces, inspirados en la mitología, ilustraciones o demás trabajos de otros artistas. Tiene un talento innato para expresar emociones e historias profundas que nos ayuda a comprender con comentarios en todas las imágenes.

Captura del perfil de Instagram de Carla Akiko. (hazzatumbo)

Los pingüinos de Stefan Christmann

Stefan es un alemán aferrado a la idea de que la fotografía puede cambiar nuestra forma de relacionarnos con el planeta. En especial, intenta concienciar de las consecuencias del cambio climático y el deshielo a través de los pingüinos, esas aves marinas que no pueden volar pero cautivan a cualquiera que las vea. Su increíble trabajo muestra la vida diaria de estos animales, y por él recibió el prestigioso premio Wildlife Photographer Portfolio Award en 2019.

Captura del perfil de Instagram de Stefan Christmann. (christmannphoto)

Los cuerpos de Mar Armengol Casanovas

Mar es una fotógrafa de Barcelona con un proyecto único: Pelillos a la mar. Con la sororidad por bandera, trata de visibilizar la diversidad y naturalidad de los cuerpos femeninos más allá de la norma establecida en la sociedad con fotografías llenas de color y sinceridad. Además, en su cuenta de Instagram y YouTube también discute sobre temáticas como la censura, la autoestima, el acoso en las playas o la menstruación.

Captura del perfil de Instagram de Mar Armengol Casanovas. (_pelillosalamar_)

Instagram y las redes sociales no existen únicamente para compartir chorradas con tus amigos o pasar historias que no te interesan en absoluto. También es posible descubrir rincones del mundo desde el sofá o reflexionar con cada fotografía de estos cinco artistas que ponen su trabajo a nuestro alcance. Ahora, eres libre de decidir qué tipo de contenido ver en tu móvil, pero recuerda que siempre puedes escapar de la rutina si sabes dónde mirar.