El cortometraje wéstern Extraña forma de vida, con Ethan Hawke y Pedro Pascal, llega a los cines el próximo viernes tras su paso por el Festival de Cannes

El manchego Pedro Almodóvar es una de las figuras del cine español más importantes y más conocidas internacionalmente. Prueba de ello son películas como ¿Qué he hecho yo para merecer esto! (1984), Matador (1986), La ley del deseo (1987), Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Átame (1989), Tacones lejanos (1991), Todo sobre mi madre (1999), Hable con ella (2002), Volver (2006), La piel que habito (2011) o Dolor y gloria (2019). Entre sus cortometrajes, destacan: La caída de Sodoma (1975), Salomé (1978), Tráiler para amantes de lo prohibido (1985), La concejala antropófaga (2009, unido a la cinta Los abrazos rotos) y su primer trabajo en inglés La voz humana (2020), protagonizado por Tilda Swinton.

Almodóvar ha traspasado las fronteras rodando siempre en España y contando las historias que quería. Durante los 80 y 90 fue un adelantado a su tiempo narrando historias con mujeres independientes, homosexuales y trans como protagonistas. Por supuesto, tomando el relevo de directores como Jaime de Armiñán (Mi querida señorita, 1972), Eloy de la Iglesia (Los placeres ocultos, 1977) y Pedro Olea (Un hombre llamado Flor de Otoño, 1978) que ya habían empezado a hacer cine LGTB en España. En el caso de Pedro, trabajando desde lo personal y lo punk de una sociedad en transición. Con todo, su arrolladora esencia y diferencial estilo han ido evolucionando a lo largo de las décadas. Si bien ya no es considerado un visionario, continúa siendo una voz clave y de peso en nuestro cine y el panorama cinematográfico mundial. Por supuesto, sigue siendo un director de los más grandes.

Saint Laurent y el proyecto

El pasado 17 de mayo en el Festival de Cannes, se estrenó fuera de competición el último trabajo del cineasta español: Extraña forma de vida, que se estrena el 26 de mayo en cines españoles. Se trata de un cortometraje wéstern homo-erótico protagonizado por los estupendos Ethan Hawke y Pedro Pascal. Este corto —o más bien mediometraje, pues dura media hora—, además de tener en la producción a Movistar Plus+ y El Deseo, tiene como principal productor a la casa de moda francesa Yves Saint Laurent. Otros directores antes ya han trabajado para la marca: Abel Ferrara con el documental Sportin’ Life (2020), Jim Jarmusch con el corto French Water (2021) y Gaspar Noé en dos ocasiones con Lux Æterna (2019) y Summer of ’21 (2020). En este caso, el diseñador belga Anthony Vaccarello es quien se ha encargado del diseño de vestuario.

Extraña forma de vida y su extrañeza

Es cuanto menos interesante ver cómo desde hace 10-12 años, la forma de rodar de Almodóvar, a pesar de mantenerse en lo meramente técnico, ha cambiado. Personalmente —porque toda crítica y análisis es personal—, desde La piel que habito, Almodóvar rueda distinto. No sabría decir si son las angulaciones de la cámara, los movimientos o incluso la iluminación, pero no es igual de magnético como era en Volver, Todo sobre mi madre o Mujeres al borde de un ataque de nervios. Esto no quiere decir que lo crea peor director ahora, ni mucho menos. Es, sencillamente, distinto. Diría que es cosa de una iluminación antinatural que rellena los planos desde debajo o de manera directa. Aun así, sigue creando escenas y planos inolvidables en La piel que habito, Dolor y gloria o La voz humana. No obstante, ese carácter inolvidable es menor que en obras de hace 10 años. 

Quizá, la vez que más desgastado se ha visto su tan particular estilo es en Madres paralelas (2021), que resulta insípida para ser una cinta de Almodóvar, al igual que Julieta (2016). En esta ocasión, Extraña forma de vida, lamentablemente, conduce en el mismo sentido de estas cintas mencionadas. Es, en demasía, artificial. Al igual que Madres paralelas, parece una obra de teatro rodada para televisión. Obviamente, con momentos puntuales muy especiales y preciosos, marca de la casa almodovariana, pero que no se mantiene a lo largo del metraje. Diálogos no muy naturales, encuadres demasiado cerrados y espacios muy perfectos para ser de una dirección técnica tan clásica. También es cierto que el vestuario y el atrezzo impolutos no ayudan a penetrar en una historia del oeste

Izq.: cartel del cortometraje. Der.: Pedro Almodóvar dirigiendo en Almería.

Conclusión

Por supuesto, Pascal y Hawke están muy bien los dos. Sus escenas más íntimas y sus discusiones están bien dirigidas en lo que a acting se refiere y bien interpretadas. El momento del fado Estranha forma de vida de Caetano Veloso es hermosísimo. Y cuenta con planos muy bien construidos; cuadros a los que nos tiene acostumbrados. Pero, en líneas generales, es un filme que, estando bien, siendo disfrutable, se pierde un poco y no llega a donde pretende llevar al espectador. No sé si es una explosión o implosión de su esencia como cineasta, o una hipertrofia de su estilo, que de tanto tira y afloja se ha dado de sí. Lo que sí sé es que hay que verlo porque merece la pena. Aunque, ciertamente, no esté entre lo mejor de su carrera, pues considero que su virtud luce más de largo que de corto

Fotograma de Extraña forma de vida.

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