El imprescindible original de Netflix marcado por la naturalidad de sus personajes, el ánimo reivindicativo y la calidad fotográfica — Sin spoilers

Anne With an E (Moira Walley-Beckett, 2017-2019) es una serie canadiense basada en el clásico de 1908 escrito por Lucy Maud Montgomery, Anne of Green Gables. El audiovisual cuenta la historia de una niña huérfana que, pese a no haber crecido en un entorno familiar, nunca pierde la esperanza. Acompañada de una gran imaginación, será capaz de afrontar sus interminables problemas con valentía.

Desde el momento en el que se estrenó, Anne With an E estuvo en boca de todos. La trama, que narra cómo los hermanos Marilla y Matthew Cuthbert adoptan a una niña por error, está presentada de una forma que llega a lo más profundo de cualquier espectador que le dé una oportunidad. Aun así, la serie fue tristemente cancelada la misma noche que salió el último capítulo de la tercera temporada. Esta decisión obtuvo una respuesta llena de indignación por los millones de seguidores que hicieron trending topic #SaveAnneWithAnE en pocas horas.

Os estaréis preguntando por qué deberíais ver una serie que fue suspendida con tres temporadas y, por suerte para vosotros, tengo preparados varios argumentos que os llevarán a acompañarme en la experiencia tan gratificante de ver esta maravillosa obra audiovisual.

Personajes entrañables

El punto más fuerte de Anne With an E es, sin duda, los personajes y su evolución. Sin ir muy lejos, la protagonista tiene una historia que es más que emocionante. Es una niña fuerte, imaginativa y sensible que utiliza la literatura como arma para defenderse de los obstáculos que le pone la vida. Aunque la sociedad del momento la miraba con recelo y aires de superioridad por no cumplir las normas establecidas, su gran capacidad de oratoria y empatía consiguen que todos los que estén a su alrededor acaben admirándola, incluyendo al espectador —por ello, recomiendo ver la serie en VOSE—. Como ella dice, “si tienes grandes ideas, debes utilizar palabras igual de grandes para expresarlas”.

Anne con Marilla.

En cuanto a su familia adoptiva, Matthew y Marilla Cuthbert se ocuparán de que Anne tenga una vida plena. Se trata de dos hermanos que, después de superar la trágica muerte de un familiar, crecieron juntos cuidando a sus padres mientras se hacían mayores. A raíz de eso, ambos tuvieron que dejar atrás su vida y sus pasiones para coger las riendas de la casa. Una tercera figura que está muy presente en la vida de Anne es su vecina, Rachel Lynde, una mujer tan cotilla y entrometida que acaba teniendo un papel en el crecimiento y la educación de la protagonista muy importante. En realidad, al final es Anne quien causa más desarrollo en la personalidad de los adultos que al revés.  

Por otro lado, Anne hace buenas migas con su vecina Diana nada más llegar, con la que establecerá una amistad íntima y duradera. Otra persona con la que creará un vínculo especial es su compañero de clase, Gilbert. Al principio no se llevan muy bien, pero con el paso del tiempo empiezan a entenderse.

Reivindicación de colectivos oprimidos

Anne With an E ha hecho un trabajo maravilloso al coger la historia original y modernizarla haciendo que sea más atractiva para un público al que le preocupan asuntos sociales. La serie toca varios temas conflictivos: la igualdad de género, ya que Anne no está conforme con los roles que le intentan asignar; el racismo, al aparecer personajes indígenas; y la discriminación LGTB, encabezada por varias personas que cuestionan su propia identidad. Al desarrollarse la historia en un pequeño pueblo canadiense, la diversidad en cualquiera de sus ámbitos no está muy bien vista por los vecinos. De todos modos, es aparente cómo los personajes principales van abriendo su mente a partir de la llegada de Anne, que va a causar un cambio radical a su alrededor.

Anne con Ka’kwet.

Otro tema que se trata en la serie es la libertad de prensa. En un punto de la trama, un grupo de hombres conservadores intentan censurar el periódico semanal de la escuela, ya que había abierto debates sobre temas polémicos. Por otra parte, se exhibe la realidad de personas menos adineradas, como el ayudante de la familia Cuthbert: Jerry. El joven francés no puede permitirse ir a la escuela como los demás niños, ya que su necesidad le obliga a empezar a trabajar prematuramente. Esta situación contrasta con la de las demás familias de Avonlea, que forman parte de una clase social más elevada.

Joya audiovisual

Ambientada en la isla del Príncipe Eduardo al este de Canadá, Anne With an E ofrece innumerables planos y secuencias que impresionan. A través de paisajes asombrosos, la serie hace que el espectador conecte con la naturaleza: aparecen lagos, acantilados, bosques, jardines, etc. Toda esta belleza crea un ambiente de tranquilidad alrededor del hogar de Anne que tantas oportunidades le ofrece a lo largo de la obra.

Si eres fan de series que se desarrollan en otra época, Anne With an E no decepciona. El vocabulario que se utiliza, acompañado del vestuario y de la forma de vida de los personajes, transportan al espectador directamente a la época en la que se desarrollan los hechos. Todo esto contrasta con los recursos que se utilizan para conseguir una magnífica y moderna fotografía.

Aunque lo más probable es que la serie no llegue a renovarse, la petición para que se hiciera una cuarta temporada sigue creciendo, con más de 1,3 millones de firmas. Somos muchos a los que Anne With an E nos impactó, pues está repleta de momentos preciosos y grandes toques de humor. Además, consigue dejar innumerables enseñanzas a todo aquel que la vea. Personalmente, me hizo recordar las partes más bonitas de la vida y todo lo que se puede conseguir con un poco de imaginación.