Algunos de los tesoros escondidos de la aplicación de vídeos más famosa

Entre todas esas luchas entre plataformas de streaming, grandes productoras de Hollywood, conglomerados comunicativos, televisiones públicas y demás grandes multimillonarios implicados en el caso; los jóvenes cuyos sueños eran dedicarse al mundo del audiovisual deslizan la pequeña pantalla táctil de sus dispositivos inteligentes frustrados por saber que su carrera, creatividad y ambiciones pueden ir diciendo adiós antes de dar el primer paso.

De esta desgraciada situación se dio cuenta YouTube hace poco más de una década cuando accidentalmente vio a miles de pequeños aficionados subir sus creaciones a la plataforma en busca de saltarse las rígidas barreras de las productoras. De esta forma, comenzó a pagar a cambio del catálogo más grande y diverso en el que se pueden encontrar joyas como las siguientes:

1. Bestdressed (aka Ashley)

Si de adolescentes desilusionados por darse cuenta de que el mundo del cine nunca va a tener un hueco para ellos es de lo que estamos hablando, Ashley aka bestdresses es de lo mejores ejemplos. Estudiante de cine en la Universidad de California, se pasó años editando vídeos para gigantes de YouTube antes de centrarse en su propio canal.

Hoy, más de 3’5 Millones de suscriptores más tarde, sus vídeos se encuentran entre los más cuidados, crudos y con mayor calidad de la plataforma. Los Ángeles cometió un gran error al perder a la sarcástica guionista, experta en moda y presentadora de programas de reforma en la que esta veinteañera ha conseguido convertirse un par de años después.

2. Damon Dominique

Damon Dominique decidió un buen día romper con los esquemas de vida que tenía planeados para irse con una de sus mejores amigas a recorrer el mundo con una maleta y a crear un Travel Show en redes sociales. Ocho años más tarde, abandona un perfil millonario para embarcarse en otra aventura en YouTube, esta vez en solitario.

Aunque se hizo popular por sus viajes y experiencias, mi cara favorita del extenso poliedro que compone su canal son sus vídeos sobre la vida moderna de un americano en París intentando luchar contra la burocracia interminable de la administración. Carismático hasta decir basta, puede hablarte en inglés, español, portugués, francés o italiano para después contarte sus enrevesadas historias de amor o tener un “Friday Night Red Wine Talk” sobre política.

3. Moya Mawhinney

El relativamente nuevo canal de la irlandesa Moya Mawhinney inició su andadura en marzo y cuenta ya con más de 150 mil suscriptores. Un perfil especialmente centrado en puros y simples vlogs que la acompañan desde sus primeras semanas de intercambio en Nuevas York, hasta volver a la universidad en Dublín, pasando por sus meses de cuarentena en su natal Belfast.

Quizás su magia se encuentre en conseguir que su vida parezca la de la protagonista de una película indie al más estilo Normal People que estudia en el Trinity College, viste ropa de segunda mano y dedica sus tardes a pintar, escribir en su diario y tocar la guitarra.

4. Ter

Ter y su canal son una de bolsa de sorpresas brillante y colorida en la que cada vez que sacas la mano te encuentras con una cosa más aleatoria y especial que la anterior. Irónica y salseante, la arquitecta más milennial y obsesa de los ídolos juveniles es capaz de combinar sus soporíferos conocimientos sobre dibujo y urbanismo con su obsesión con lo estrafalario. ¿No eres capaz de ver la complejidad geométrica y estructural de las gasolineras, cementerios o emojis? No te preocupes, Ter siempre tendrá un vídeo para sacarte de la ordinariez del mundo.

En definitiva, sí. En un universo alternativo en el que me dieran a elegir entre Netflix o las casi infinitas horas de contenidos desarrollados por creadores en YouTube, elegiría a los últimos.