Tenet, Psicosis y Atrápame si puedes son algunas de las películas que inspiraron ‘AlphaTauri y su rubia americana’, la carrera en forma de película del GP de Italia 2020

La carrera del GP de Italia de F1 fue posiblemente la mejor carrera de las últimas temporadas. Quizás, la mejor de la F1 moderna, aunque yo no le daría mucha importancia a esta afirmación porque es lo que digo cada vez que un Gran Premio se sale de lo normal. Por cierto, si no has visto este Gran Premio mi recomendación es que dejes este artículo, disfrutes de la carrera y vuelvas. Si no, vas a llevarte muchos spoilers. Porque la carrera que vimos en el circuito de Monza fue nada más y nada menos que una película. Tuvimos nuevos protagonistas, giros en la trama y un personaje secundario clave (que da titulo a este artículo): la rubia americana de AlphaTauri.

El inicio

La F1 llegó a Italia con la dominancia de Mercedes en su punto álgido. Los alemanes no han tenido rival esta temporada y está ya bastante claro que Lewis Hamilton se hará de nuevo con el título. Además, desde principios de temporada, la emoción de las carreras ha ido cuesta abajo y sin frenos. La mayoría de los podios, con contadas excepciones, han sido nominados por Hamilton, Valtteri Bottas y Max Verstappen. Este último es la esperanza de todos los aficionados, el único piloto que hasta el momento había podido batir a Mercedes y robarles la victoria… Hasta este GP de Italia.

La carrera parecía que iba a seguir el guion de siempre. Hamilton salía primero, Bottas segundo. La sorpresa la dio McLaren a manos de Carlos Sainz, que consiguió el tercer puesto. Este era el primer ingrediente que el director de esta carrera usó para adelantarnos que no veríamos una carrera normal. Pero, como los grandes directores, distrajo a todos centrando la atención en Verstappen: salía quinto y Red Bull tenía un ritmo bastante pobre en Monza. Tuvieron problemas durante todo el fin de semana. Los espectadores se lamentaban de que su héroe principal no estuviera presente y que esto pusiera en bandeja una victoria para Hamilton. Pero la realidad es que todos los giros, todas las sorpresas, se estaban fraguando delante de sus narices. Como en las grandes películas.

En Psicosis, Alfred Hitchcock usa al personaje de Marion y su asesinato como cortina de humo. Nos engaña para hacernos creer que Marion es la protagonista, cuando realmente está contando la historia de Norman Bates. El director del GP de Italia 2020, nos hizo creer que Hamilton y su nueva victoria sería nuestro protagonista… Para que ni reparáramos en nuestro verdadero prota: Pierre Gasly.

El nudo

La carrera solo tuvo de normal las primeras vueltas. No fue una película pesada o lenta. Todo lo contrario. Solo necesitamos 17 vueltas para tener nuestro primer plot twist. ¿Y quién fue el piloto que hizo que cayeran todas las piezas del dominó? Kevin Magnussen. El piloto de Haas tuvo problemas desde el comienzo de la carrera y finalmente, el coche lo dejó tirado en la entrada del pit lane. Y si el pit lane es una localización clave en todas las películas (o Grandes Premios) de cada domingo, aquí pasó a ser un personaje más. Salió el safety car, ya que tenían que retirar el coche y, además, se cerró la entrad del pit lane por seguridad. Y si algo nos ha enseñado el cine, es que incluso los grandes héroes cometen errores. Incluido Mercedes. El equipo no le notificó a su piloto que no podía entrar en boxes. ¿La razón? Ninguna de las personas del muro se percató del mensaje de la FIA. Hamilton entró y cambió los neumáticos. También lo hizo el piloto de Alfa Romeo, Antonio Giovinazzi. Y, a partir de ahí, comenzó la marcha atrás para una nueva victoria en la historia de la Fórmula 1.

Mientras la FIA estudiaba lo sucedido, Charles Leclerc tuvo un fuerte accidente cuando rodaba al limite para ganar posiciones. Por suerte, quedó todo en un susto y el piloto de Ferrari salió ileso. Pero las barreras de ese punto del circuito no pudieron decir lo mismo. Y aquí tuvimos el siguiente giro de esta historia. Necesitaban tiempo para reparar estas protecciones por lo que se sacó la bandera roja y se detuvo la carrera.

Y como si fuera Nolan en Tenet, el director de esta película comenzó a jugar con el tiempo. Lo pausó, rebobinó y creo una nueva línea temporal. Un nuevo universo en el que teníamos una nueva salida. Todo porque la bandera roja obligó a que se repitiera la salida desde la parrilla. Pero, al igual que en Tenet, no todo es tan sencillo. Para terminar de entender como tuvimos a un nuevo héroe, hay que retroceder de nuevo en el tiempo. Viajar otra vez a nuestra realidad “original”. Esa en la que todavía esperábamos una predecible victoria de Hamilton y antes de que Magnussen, sin saberlo, desatara la locura. En el box de AlphaTauri, una vuelta antes de que saliera el safety car, llamaron a cambiar neumáticos a Pierre Gasly. Porque, en toda película, en toda victoria, siempre hay un poco de factor suerte. Esto hizo que, durante el safety car, Gasly pudiera quedarse en la pista. El resto de los coches tuvieron que quedarse fuera una vuelta, detrás del safety car (ya que el pit lane estaba cerrado), y cuando casi todos los equipos pararon, Gasly rodaba tercero.

Además de este juego con el espacio-tiempo, el guionista y director de la carrera nos había quitado nuestros tres “cebos”, nuestros tres supuestos protagonistas: Lewis Hamilton tuvo que cumplir una sanción de stop and go de 10 segundos y cayó a la 17º posición. Max Verstappen sufrió un DNF, después de tener problemas con el motor Honda. Y Valtteri Bottas sufría los problemas de refrigeración del Mercedes y acabó la carrera 5º, siéndole imposible adelantar.

El desenlace

Fue una película con un final de infarto, que mantuvo la tensión hasta la última vuelta. En nuestra nueva salida, Pierre Gasly salía tercero y logró adelantar a Lance Stroll, que rodaba segundo. Una vuelta después, Hamilton cumplió su sanción y Gasly se puso a la cabeza. Pero esta historia tiene otra protagonista, que ya apareció en el inicio de esta película: Carlos Sainz. Este personaje mantuvo la misma posición en nuestras dos realidades. O, lo que es lo mismo, consiguió ponerse segundo en ambas salidas.

Y de Tenet pasamos a Atrápame si puedes. Gasly como Frank Abagnale Jr. (Leonardo DiCaprio) y Sainz como Carl Hanratty (Tom Hanks). Porque las últimas vueltas fueron una persecución entre ambos pilotos, un tira y afloja. Y aunque Sainz estuvo cerca, finalmente, Gasly consiguió escapar de sus garras.

Y así, Pierre Gasly no solo se convirtió en el protagonista inesperado de esta película, sino que también logró su primera victoria en la F1.

Pero ¿y la rubia americana?

Y después de conocer esta historia, puede que os esteis preguntando: ¿quién es la rubia americana del título? Esta es una protagonista sorpresa, alguien a quién no vimos. La rubia americana es el sistema especial de voz automatizado de AlphaTauri. Esta información la desveló Graham Watson, el director deportivo del equipo, en una entrevista para Motorsport. Así que también tenemos influencias de Her en esta película.

Este sistema de AlphaTauri funciona dando avisos de los mensajes de la FIA. Cuando hay algo que el equipo necesita saber, una voz de mujer en el muro lo indica de forma automática. El domingo del GP de Monza, esta mujer con acento americano (de ahí su nombre) entonó las palabras mágicas: “pit lane cerrado”. Antes, todo el equipo estaba preparado para para a su otro piloto, Daniil Kvyat. Pero Watson escuchó la advertencia de la rubia e hizo que ninguno de sus dos coches entrara al pit lane.

Pero la rubia americana no es la protagonista por ser parte del equipo de AlphaTauri. La realidad es que su protagonismo recae en su ausencia en el equipo Mercedes. Si los alemanes hubieran tenido algo similar, Hamilton no habría entrado con el pit lane cerrado, no habría sido sancionado y, posiblemente, se hubiera llevado la carrera. Así, la película da un nuevo giro. El desencadenante de los hechos no fue Magnussen. En realidad, fue la rubia americana, mucho antes de que se diera la carrera en Monza. Lo fue en el momento en el que Mercedes decidió no contar con sus servicios. Y ella, como toda femme fatale, puso en marcha su venganza.